En el planeta existe una gran variedad de formas de vida que, a pesar de sus diferencias en cuanto tamaño, forma, altura, peso, etcétera, todas están compuestas por una o más células que se componen y utilizan en su metabolismo moléculas biológicas tales como carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos. Estas interactúan unas con otras y dan a los seres vivos la capacidad de adquirir y aprovechar nutrimentos, eliminar desechos, moverse, crecer y reproducirse.