Introducción

Existen varios problemas a nuestro alrededor que pueden ser modelados y solucionados con ayuda de las ecuaciones cuadráticas, por ejemplo, en la descripción del movimiento de un objeto lanzado bajo ciertas condiciones, el cálculo de las dimensiones de una lata o el área de un terreno. En estos casos resulta conveniente utilizar las ecuaciones cuadráticas de segundo grado (llamadas así porque la mayor potencia de la incógnita es dos), para facilitar su solución y hacerlo de manera adecuada.