Carta a mi hijo adolescente

Últimamente casi no hablamos, te pasas gran parte del día en la escuela y tus nuevos amigos son ahora los que saben cómo te sientes, en qué piensas, qué te parece gracioso, qué te gusta de las chicas, en fin. Son ellos con quienes más convives y si, también tengo que aceptarlo y aprender a vivir con eso porque es parte de la vida y de tener un hijo.

¿Sabes? Extraño mucho tu risa y tu cara desesperada cuando te perseguía para picarte la panza o las costillas; también solía adivinar tus pensamientos, conocía tus sentimientos, lo que te molestaba, lo que te divertía. También hecho de menos ver contigo a Dora la exploradora, Bob esponja, Gokú y su Kame Hame Ha! (o como se diga), Los padrinos mágicos, Phineas y Ferb y creo que me aprendí los diálogos de Shrek porque la viste como cien veces y yo la escuchaba también.

Recuerdo el día en que me sentí ruín porque mientras entrenabas para una carrera te dije que había un monstruo atrás de ti y tu cara se transformó aterrorizada porque realmente lo creíste y ¡vaya que corriste! Era cuando yo aún era la persona en quien más confiabas, la persona que para ti lo sabía todo, y que lo podía todo. Era cuando vivíamos lejos de la familia así que sólo nos teníamos el uno al otro mientras papi se iba a trabajar. Y cómo olvidar que cuando iba a parir sentí tanto dolor que llegó un punto en el que creí que moriría, sentí que no podía haber más dolor y que no lo podría soportar más, fue como comencé a recordar a todas las mujeres que conocía que habían tenido hijos y me confortó pensar que si ellas habían logrado salir de eso… yo también lo haría… y aquí estamos.

Debiste advertirme lo rápido que crecerías, porque no lo puedo creer. Ahora pareces estar de malas casi siempre y te molesta cuando te pregunto sobre como vas con tu novia, evades y pareciera que no nos pudiéramos comunicar. Sé que pasará, que es parte de tu transformación y te comprendo.

Quiero que sepas que estoy MUY ORGULLOSA de ti, de todo lo que haces, a tu modo, no importa, eres único y TE AMO así, tal cual eres. Es lo que quiero que sepas, no te quiero cambiar nada. Es sólo que te extraño mucho y no se cómo decírtelo sin que te parezca cursi… ya sabes como soy.
 

 Cristina Gaona Salinas/Formación Integral CCH/ Servicio Social

Foto de portada tomada de: http://educacionfisicatierras.blogspot.mx/2012/11/mochilas-ligeras-espaldas-sanas.html
 
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